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Carabiru en busca del Sol

Un viaje interminable hacia adelante
March 16

Me mudooooooooooooo!!!!

Pues sí señoras y señores, mantas no son cobertores... bufffff se me va la pinza...
Me mudo, no quitaré este space porque le tengo cariño, y tengo muchas cositas aquí, pero me mudo.
Esta será probablemente la última entrada aquí, en principio, nunca se sabe, jejejeje
 
Así que a partir de ahora podeis leerme en:
 
 
Si, lo sé, no soy muy original.
 
Y si lo que quereis son los relatos de CUENTACUENTOS pues entonces en:
 
 
Sereis bien recibidos en cualquiera de los dos.
 
Muchas gracias por vuestra constancia y vuestra asiduidad a este mi viejo espacio.

Londres Febrero 2007 Parte 1

14 Febrero 2007
6:00 am
A Coruña
 
Suena el despertador.
¡Oh Dios mío en unas horas estaremos en Londres! aaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaah
Me levanto, desayuno... bueno, me tomo algo, que es demasiado temprano.
Compruebo que todo está en la maleta, meto algunas cosas de última hora como el cepillo de dientes.
 
Fuera hace un viento de mil demonios y llueve a mares... ¿podrá despegar el avión con este temporal???
Confiamos en que en Santiago la cosa esté mejor que aquí.
Llamo a un taxi, la idea de esperar en la calle a que pase un bus urbano no nos parece atractiva, estoy colgando mirando por la ventana y veo aparecer al taxi, vaya, esto sí que es eficiencia.
 
Bajamos los 3 pisos cargadas con las maletas (no demasiado cargadas, no tenemos báscula y no podemos sobrepasar 15 kg)
El taxista es joven y simpático, antes de entrar en el coche se me cae el gorro al suelo y se moja todo, vaya, esto sí es empezar con buen pie, sí señor.
 
Estación de tren de A Coruña, llegamos antes de que abran taquillas, tranquilas! aún falta bastante para que salga el tren.
Dios, dios, dios, dios!!!!! Nos vamos a Londres!!!!! Nos parece increible.
 
Abren taquillas pillamos los billetes, nos metemos en el tren. Buffff estoy que me duermo, intento hacerlo pero la emoción es mucha!
 
8:00 am
Santiago de Compostela
Falta una hora para que llegue el bus que va al aeropuerto, desayunamos en la cafetería de la Estación criticando la mala distribución de las mesas y proponiendo soluciones más funcionales.
Nos sorprendemos de la velocidad a la que ha amanecido, y comprobamos que en Santiago hace un día excelente! Bien!!
 
Vamos hasta la parada, que está allí al lado, y esperamos unos 10 minutos a que pase el bus, lo cogemos y nos lleva hasta el Aeropuerto!!!!!
Una vez allí pesamos las maletas para comprobar que pesan sobre la mitad del máximo permitido, bufff, qué alivio!!!
¿En qué momento se me pasó por la cabeza que podría cargar con 15 kg más de 10 minutos sin apenas esfuerzo??????????
E. que no llega, F. que se inquieta por la tardanza, yo que intento mantener el tipo escondiendo los nervios que estoy empezando a sentir.
 
Nos encontramos con un compañero de clase que va en nuestro mismo avión hasta Londres y luego sigue viaje hasta Edimburgo. El mundo es un pañuelo, verdad????
 
Empiezan a facturar y E. sigue sin llegar. Ah! ahí está, por fin!!!!!! Facturamos, cogemos nuestros billetes, y nos dirigimos a la puerta de embarque, cerrada todavía.
Bromas por aquí y por allá, E. que se empieza a poner nervioso por el vuelo.
Abren la puerta, colocamos el equipaje de mano y las cazadoras en una cajita de plástico... nosotros por el arco detector, las cosas por los rayos X... ningún problema, a los tíos de delante los apartan a ella la cachean y a él le hacen sacar cosas de los bolsillos.
Una vez arriba, separación comunitarios, no comunitarios.
La sala se empieza a llenar, ir al baño! los aviones de Ryanair son como buses!
Decidimos colocación en los asientos, van de 3 en 3 y somos 3 así que no es mucho problema. E. pasa de ir en ventanilla, decidimos que la tendré yo a la ida y F. a la vuelta.
Últimos mensajes histéricos a familia y amigos.
 
Empieza el embarque, cola importante, señora que nos da la chapa sobre lo que tenemos que ver en Londres.
E. piensa en colarse y F. le quita la idea.
Dios!!! de qué año es el uniforme de las azafatas de Ryanair???? Ay Dios! Quien las maquilla!!! Descubrimos que el color oficial de Ryanair es el azul claro, aunque lo ocultan muy bien, es muy "sutil".
 
Los de Ryanair son Lowcost porque ahorran en todo!!! cruzamos la pista andando, para qué gastar en incómodas pasarelas de embarque.
Al entrar no sentamos, pero descubrimos que los asientos de delante están precintados por algo... alguien ha vomitado... y alguien no ha limpiado... no quiero señalar a nadie... pero va de azul...
Nos cambiamos, bueno, justo encima del ala... aunque se ve bien, empiezan los consejos de la flota, pero están en inglés, confiamos en que las pegatinas que hay en las bandejas de cada asiento sean suficiente.
 
11:40 am
Santiago de Compostela. Lavacolla.
Empieza el despegue, a mi lado F. le coge la mano a E. ¿no es genial viajar con parejitas???? jajajaja es coña.
Flipamos con las vistas, atravesamos nubes y vemos como la tierra da paso al mar.
Dios, hace casi 20 años que no montaba en avión!!! aunque claro, la última vez era un Iberia, mucho más cómodo que este, peeeeero, o se ahorra pasta o se viaja cómodo.
 
Buuffffffffffffffff lo que me he extendido y todavía estamos en España!!!!!
March 05

Cuentacuentos 27 (doble)

El silencio de la noche fue su aliado. Hacía días que no conseguía dormir bien, pero aquella noche, bañada en rayos de luna, se sumió en un sueño tan reparador como necesitaba.

Apenas había apoyado la cabeza en la almohada cuando sus ojos se cerraron.

Tuvo muchos sueños, pero ninguno aterrador como venía siendo habitual las últimas semanas.

Todos fueron extravagantes y fantasiosos, todos menos uno.

Se vio en un salón muy acogedor, sentada en un sofá color granate. Sentado a su lado estaba su mejor amigo. Supo que era su casa, por allí estaba su madre, una mujer muy agradable de rizado cabello pelirrojo, a la que a penas conocía, también estaba su abuela, de la que había oído hablar con mucho cariño a su nieto, y algunos miembros más de su familia.

Era extraño, se sentía como en su casa a pesar de estar claramente dentro de una reunión de una familia que no era la suya.

Con un brazo en el respaldo, y una rodilla doblada encima del sofá charlaba animadamente con la madre de su amigo y con él.

De repente, él se incorporó y le dio un beso, apenas una caricia de sus labios en los de ella, la miró con un brillo divertido en los ojos, y fue a la cocina a buscar algo de beber.

La mujer la miró con una sonrisa radiante en los labios, pero no hizo ningún comentario.

Se sintió desconcertada, hasta ese momento en el sueño no había tenido la sensación de que fuesen algo más que amigos, y sin embargo, la había besado.

Seguía notando en sus labios la presión de los de él.

Él volvió, se sentó un poco más cerca de su cuerpo, y le sonrió con la mirada por encima del vaso de zumo, mientras su mano cogía la suya y le daba un leve apretón.

 

El sueño siguió, de la casa pasó al jardín, y luego a la playa, y un beso dio paso a otro, y luego a otros más. Sin embargo, los detalles no le quedaron tan grabados como los de aquel primero.

 

Despertó por la mañana recordando vívidamente el momento. Intentó dejar de pensar en ello, pero no pudo, una y otra vez el recuerdo acudía a su mente.

Era la primera vez que aparecía en sus sueños como algo más que su mejor amigo.

Otras veces habían aparecido en sus sueños chicos a los que conocía, con algunos, incluso había tenido sueños eróticos en los que había hecho mucho más que besar, y sin embargo ninguno la había perturbado tanto como el de esa noche.

¿Se estaría enamorando de él? No, no era posible, eran amigos desde hacía bastante tiempo, y aunque congeniaban y se lo pasaban genial juntos, no sentía esa clase de cosas por él, ¿o sí?

No sabía qué pensar, por una parte pensaba que no era más que un sueño, pero por la otra pensaba que si fuese solo eso, no estaría todo el día dándole vueltas a un estúpido sueño, por muy real que éste hubiese sido.

 

Por la tarde se percató de que en todo el día no había pensado en su chico, era sábado y él no la había llamado para quedar y tampoco ella se había preocupado por él.

Seguramente él saldría con sus amigos, puesto que mañana era su cumpleaños la llamaría para quedar, darían una vuelta, y todo seguiría igual de mal.

Por primera vez en unos días se permitió pensar en lo que les estaba pasando, no era su mejor momento, eso estaba claro, él la evitaba, y ella no hacía más que sufrir por no saber qué ocurría.

Se preguntó si todavía estaría enamorada de él, y se sorprendió a si misma dudando, apenas dos semanas antes lo tenía claro, y sin embargo hoy dudaba, y no era por el sueño, sino por todo lo que había pasado en ese tiempo.

Ya no estaba segura de que él sintiese algo por ella, y siéndose sincera a sí misma, empezaba a creer que la estaba forzando a montarle un numerito para así tener una excusa para dejarla.

Sentada en el jardín, tomó una decisión.

Apenas dos días después de su cumpleaños él le dejó claro que las cosas no tenía intención de arreglar los problemas que tenían, en dos días las cosas no hicieron más que empeorar entre ellos, aunque ella evitó en todo momento darle excusas para culparla a ella del fracaso.

Una tarde quedó con él, y le soltó sin preámbulos que quería dejarlo.

Él no mostró el más mínimo dolor por la noticia, si acaso una pizca de alivio. Aún así, le preguntó por qué.

Ella respondió con un escueto “Porque ya no te quiero”.

Entonces sí que se transparentó algo en su cara, sorpresa, también ella se sorprendió, era cierto, no le quería.

Lo que no le dijo es que le dejaba porque un simple beso soñado, la había hecho sentir más viva de lo que él había logrado en todo el tiempo que habían compartido.

 

Como la semana anterior, mezclo dos frases, no tengo tiempo de hacer uno cada semana, lo siento!!!

Ah! y un pequeño cambio de persona en la segunda frase...

February 28

Que levante la mano...

Que levante la mano aquel que estando su cuenta bancaria llena de telarañas, y su bolsillo todo agujereado, fue al super con 4 pichieuros y cuando la cajera se puso a contar billetes de 20 no concibió planes de robo y posterior huída...
 
... salvóse la susodicha porque había 6 escalones que amenazaban con frustrar la carrera...
 
... arfffffffffff
February 24

Concurso San Valentín 2007

Con motivo de San Valentín, en Cuentacuentos se propuso un concurso de historias de amor, el día 14 se publicarían bajo seudónimo las 5 preseleccionadas para que los cuentacuentos hiciésemos nuestra votación.

La mía no fue una de las 5 elegidas, aunque he de reconocer que había mucho nivel.

Aquí os la dejo, por si os apetece leerla.

 

La lluvia nos cogió por sorpresa. En un momento dado paseábamos por la alameda  mientras luminosos rayos de sol lograban burlar la bóveda de ramas y hojas impactando en nuestros cuerpos, y al siguiente, nos empapaba un repentino aguacero.

Al principio corrimos para llegar algún lugar donde guarecernos, luego él resbaló en un charco que quedaba oculto bajo la hierba, y se quedó allí tendido, con una mueca de sorpresa adornando su cara.

Al notar que ya no corría a mi lado me di la vuelta, y entonces lo vi allí tirado, apoyado en los codos, y no pude evitar reírme.

Me miró enfurruñado, pero dadas las circunstancias, más que preocuparme, su cómico aspecto no hizo más que empeorar mi ataque de risa.

Mientras él se levantaba con sumo cuidado, y tras un par de nuevos resbalones que dejaron sus vaqueros totalmente embarrados, yo reía con las manos apoyadas en las rodillas.

Resoplado mientras se incorporaba hizo referencia a lo buena amiga que yo era, y entre dientes añadió un casi inaudible “Te vas a enterar”.

Por el rabillo del ojo lo vi aproximarse. Si para algo me valía nuestra larga amistad, era para detectar con la suficiente antelación cuando tramaba algo.

Le observé acercarse y empecé a retroceder, ya no me importaba la lluvia, y por lo visto, a él tampoco, empezaba un juego mucho más interesante.

En el retroceso mi espalda chocó contra el tronco de uno de los viejos castaños, vi en sus ojos un destello de triunfo durante un fugaz segundo, sonreí y luego salí corriendo por entre los árboles hacia la plaza, quedaba poca gente por allí, pero me di cuenta de que algunos nos miraban con una mezcla de curiosidad y desdén.

No me importó, no era la primera vez que hacíamos algo así, aunque siempre había más amigos sumándose al ridículo.

Eché la vista atrás y vi que me iba a alcanzar de un momento a otro, lo peor era que llegábamos a una calle con bastante tráfico, lo cual limitaba bastante mis posibilidades de sacarle ventaja.

Entonces me paré, inspiré lo más hondo que pude, y me di la vuelta justo a tiempo para ver como también él dejaba de correr y caminaba hacia mi sin dejar de vigilar mis movimientos con los ojos entornados.

Pequeñas gotas de agua surcaban su cara después de gotear desde su pelo, tenía la ropa, además de sucia, toda pegada al cuerpo, sonreí pensando en que yo debía presentar un aspecto muy similar, y él empezó a sonreír también.

No creía haberle visto nunca aquella expresión en la cara, una mezcla de triunfo con algo más que no lograba descifrar.

Contuve la respiración y empecé a retroceder con los brazos extendidos hacia delante y las palmas levantadas mientras negaba con la cabeza. Había dejado de llover, pero no prestaba atención a nada más que a él, y apenas me di cuenta.

Entonces, aprovechando un instante en el que bajé la guardia, me alcanzó en un par de zancadas, me abrazó por la cintura, y después de levantarme del suelo empezó a caminar.

Tardé un par de segundos en comprender qué es lo que pretendía, pero para entonces ya era demasiado tarde, sentí una docena de chorros de agua que me rodeaban, y su cálida voz en mi oído me susurraba “Te lo has ganado”.

El agua estaba fría después de la carrera, pero yo solo podía pensar en lo cerca que estaban sus labios de los míos, solo podía ver sus ojos tan verdes observándome, solo podía sentir su cuerpo mojado pegado al mío.

Azorada por los sentimientos que estaba descubriendo en mí, bajé la vista.

Empezaba a escurrirme y, sin apenas pensarlo, cerré los brazos en torno a su cuello. Noté como su abrazo se hacía más estrecho, y una especie de cosquilleo que revoloteaba en mi estómago enviando oleadas de calor a todas las fibras de mi cuerpo.

Los chorros de la fuente seguían cayendo a nuestro alrededor, pero para mí no existía nada más fuera de aquel abrazo.

Hilillos de agua recorrían su cara, y sus ojos permanecían fijos en los míos, mientras los dos respirábamos entrecortadamente separados por apenas un par de centímetros llenos de diminutas gotitas de agua.

Ninguno de los dos dijo nada, yo cerré los párpados y traté de parar los alocados latidos de mi corazón, pero lo único que logré fue concentrarme más en su cálido aliento rozando mi cara y en mis dedos acariciando su pelo.

Cuando volví a mirarle sus ojos estaban fijos en mis labios, y acercándose lentamente, me besó. Fue poco más que un tímido roce que hizo más evidentes la llovizna que nos empapaba, y acabó acariciando levemente mi labio inferior entre los suyos.

Con los ojos cerrados apoyó su frente en la mía, como si estuviese ordenando sus emociones, luego me susurró “Te quiero”, y dejándome en el suelo empezó a alejarse cabizbajo, arrastrando los pies y dejando tras él un reguero de agua en el pavimento que ya empezaba a secarse.

Permanecí un instante inmóvil, sin saber qué hacer, qué pensar o qué sentir, sin darme cuenta de que seguía dentro de la fuente. Después, solté todo el aire que había retenido en mi interior y como impulsada por un resorte invisible, salí disparada, corriendo sin rumbo fijo y con la cabeza llena de su “Te quiero”, los labios trémulos por su contacto y las manos todavía con su calor.

 

Nunca he vuelto a sentir una felicidad tan pura y tan intensa como aquella tarde, cuando una lluvia de verano llegó sin avisar y cambió mi vida.

February 22

Cuentacuentos 26 (doble)

A las ocho menos cinco se apagaron las luces de varias ventanas del vecindario.
Luis hacía un par de minutos que había desconectado todos los aparatos eléctricos de la casa, y observaba con una taza de café en las manos, como la gente caminaba presurosa por la calle, con bolsas y más bolsas de las rebajas a cuestas.
Estaba cansado, pero todavía le quedaba una larga noche de trabajo por delante.
 
Entre las luces que se apagaron cinco minutos antes de las ocho, estaba la de su vecina de enfrente. Era curioso, la ventana de su salón estaba a unos 5 metros enfrente de la suya, ya que vivían en una estrecha calle de la zona vieja.
 
Bebió un trago de café mientras veía como pequeñas y parpadeantes luces doradas se encendían en el salón de la vecina.
 
Al parecer era bailarina, la había visto muchas noches ensayando a lo largo del salón, vacío de muebles exceptuando el equipo de música, y una barra situada enfrente de una pared forrada de espejos. Se movía con una ligereza como no había visto nunca en mujer alguna, con la naturalidad con la que una cortina se deja mecer por el viento.
 
A veces dejaba la ventana abierta, y la música con la que bailaba flotaba hasta su piso, llenándole los sentidos.
 
Hoy la ventana estaba cerrada, aunque las cortinas no estaban echadas. De todas formas Luis supo que no habría música para él cuando la vio colocarse los auriculares de un iPod.
 
Al rato, y a la luz de las velas la vio avanzar con movimientos lentos por la estancia.
Inspiró la fragancia del café y le lanzó una mirada torva a la montaña de bocetos que se amontonaban en su mesa de dibujo.
 
Suspirando volvió a concentrar su atención en la vecina.
Al cabo de un rato estaba sobrecogido viéndola danzar por el salón, no sabía qué música inspiraba sus pasos, y sin embargo la magia de sus movimientos lo había poseído como nunca antes. Sintió una profunda emoción que parecía nacer de los dedos de aquella misteriosa bailarina y que deslizándose sobre notas sin sonido volaba hasta él transmitiéndole el compás mágico que la guiaba.
 
Bailaba con los ojos cerrados, con las llamas de las velas arrancándole destellos a su pelo, a sus uñas, y por un momento pensó que estaba soñando.
 
Luego ella se paró al pie de la ventana y le miró directamente, sus ojos brillaban como los de ninguna otra mujer que hubiese conocido.
 
 - _ - 
 
A las ocho menos cinco Sabela apagó todos los aparatos eléctricos de su piso, que no eran muchos, no costaba nada un pequeño acto simbólico, por una vez podría bailar con los auriculares.
Camino al salón cogió la caja de cerillas que había comprado en aquel mercadillo de verano, le había gustado el dibujo de la tapa, y además odiaba los mecheros.
Fue colocando velas aromáticas por el suelo del salón, no había ningún mueble en el que dejarlas.
 
A veces abría la ventana para sentir la brisa de las últimas horas de la tarde, pero hoy no quería que se le apagase ninguna vela.
 
Con disimulo miró si el vecino estaba en casa. Allí estaba, con su eterna taza de café, y con las luces apagadas, había algo en él que la intrigaba. Sonrió,  encendió el reproductor y selecionó el Canon de Pachelbel, hoy era un día especial, tenía ganas de dejarse llevar por la música, sin atender a la sucesión de pasos de las coreografías que normalmente ensayaba.
 
Las primeras notas empezaron a deslizarse por su mente fluyendo por sus venas hasta todo su cuerpo. Dejó de pensar en ensayos, en los estridentes gritos del director, y se concentró en la sucesión de melodías que se iban sumando a las primeros tímidos lamentos de los violines.
Adoraba aquella interpretación, con los ojos cerrados se dejó llevar por la música, girando y llevando a cabo los pasos que la melodía le dictaba.
El aroma de las velas la embriagaba y la dulce cadencia del Canon la transportaba a un lugar donde su ser se fundía con la música, totalmente libre desde hacía mucho tiempo.
 
Lentamente las notas fueron desapareciendo, se detuvo en la ventana, donde al abrir los ojos, contempló otras pupilas que la miraban con una adoración que no recordaba haber inspirado nunca antes.
 
No podía apartar la vista de aquel hombre, que repentinamente dejó la taza de café en una mesa a la vez que recogía una enorme libreta, y unos pinceles.
Hipnotizada por la intensidad de su mirada se quedó inmovil apoyada en el cristal observando sus movimientos.
 
 - _ - 
 
Cuando Luis la vio tras el cristal, con aquel color tan fascinante en las mejillas, y aquellos ojos tan maravillosos, supo que tenía que hacerlo.
Dejó descuidadamente la taza de café que no se había bebido en el primer lugar que encontró, igual le daba que se hubiese caído, solo tenía ojos y mente para aquel ser extraordinario.
Cogió de la mesa su libreta de bocetos, y presa de la inspiración trazó unas cuantas líneas. Hacía mucho que dibujar no era tan natural para él como en ese momento. 
Abrió maquinalmente la caja de pinturas mientras acababa de dar los últimos trazos, y enfebrecido empezó a pintar.
 
 - _ - 
 
Sin moverse un milímetro por miedo a romper aquel vínculo que los había unido, Sabela le vió trazar rápidas lineas, vió como pequeños trazos de colores  manchaban su cara, como los pinceles volaban en sus manos, y a cada mirada intensa que él le brindaba se sentía cada vez más llena de una emoción que no lograba describir.
 
Luego él se detuvo tan repentinamente como había comenzado, pero siguió mirándola a los ojos.
 
Separados por 5 metros y dos ventanas se hablaron sin despegar los labios, mientras ella recuperaba la respiración y a él le brotaba pintura de entre sus dedos.
February 11

London city! allá voy!!!

Arf!!!! Todavía no me lo creo, pero el miércoles, antes del mediodía... estaré en Londres!!!!
 
Va a hacer un frío del copón, como somos pobres estudiantes será un viaje en plan rata total, solo serán 4 días... pero aún así!!!!!!!!!! Es genial!!!!!!!
 
Creo que no veré los viejos buses tan míticos, pero bueno, las cabinas rojas sí!!
Además de un montón de cosas más.
 
Estoy de vuelta el domingo, pero no sé si seré persona hasta unos días despues, jejejeje
 
Ahhhhhhhh Camdem, Picadilly, las obras de Foster, la Tate... se me hace la boca agua solo de pensarlo!!!
February 07

Cuentacuentos 25

Confusa, se despierta entre sueños, se mueve un poco, y acaba por volver a dormirse.
A su lado una niña de unos cinco años juega con unos lápices de colores, sentada en una alfombra de rayas azules y verdes.
Está intentando decidir cual es su color favorito, su amiga del cole dice que a ella le  gusta el rosa, pero a la niña este color no le parece especialmente bonito.
Ante sí tiene cinco lápices alineados, el rojo, el verde, el amarillo, el azul y el violeta.
No sabe cual elegir, todos le gustan, pero por lo visto, las personas tienen que tener un color preferido.
 
La pequeña forma oculta bajo la mantita de cálida lana amarilla, vuelve a moverse, y la niña deja de pensar en colores y la mira preocupada.
 
"Mami, creo que Lara está llorando"
"Puede ser, cariño, es muy pequeña todavía"
"¿Y por qué llora?"
"Mmmmmm puede que eche de menos a su mamá, nunca hasta hoy había estado lejos de ella"
 
La pequeña pone cara de gran concentración, frunciendo la naricilla piensa en como se sentiría ella si la alejaran de su mamá y la dejasen con unos desconocidos, decididamente se pondría muy triste, mira a Lara y le acaricia la suave cabeza un ratito, consiguiendo que se calme y por primera vez en toda la tarde duerma sin sobresaltos.
 
Mira a su mamá sentada en el sofá leyendo uno de esos enormes libros sin dibujos que tanto le gustan.
 
"Mami, yo no quiero que nadie me separe de ti"
 
La madre mira su carita de preocupación y sonrie.
 
"Claro que no, cariño, nadie podrá alejarte de mí, nunca lo permitiría"
"¿Y por qué la mamá de Lara ha dejado que se la llevasen?"
"Mmmm pues porque ya no podía cuidarla más, y entonces pensaría que es mejor que Lara estuviese en una casa donde le diesen todo lo que necesitase"
 
La explicación le parece bastante convincente a la niña, así que vuelve a su difícil decisión.
El rojo es un color bonito porque las fresas son rojas, y las fresas están muy buenas, aunque también es el color de la sangre que brota cuando se cae y se le despellejan las rodillas...
El verde... el verde le gusta por muchas cosas, en su casa hay mucho verde, cree que es el color preferido de su mamá, tendrá que preguntárselo.
El amarillo le gusta porque es el color del sol, y de los limones, y de los girasoles, y a ella le gustan mucho todas esas cosas, es un color que le hace recordar el verano.
Y el azul es el color del cielo, y el de los ojos de su papá, como no va a gustarle un color que está en cosas tan importantes como el cielo y los ojos de su papá.
El violeta no sabe bien por qué le gusta, no hay muchas cosas violetas, y aún así, la primera vez que vió el lapiz violeta en la caja que le habían regalado, estuvo toda la tarde pintando con él.
A lo mejor es su color favorito, porque es el único que le gusta sin más...
 
Nota un movimiento en la mantita, todavía llora un poquito, quizá sea que tiene miedo.
 
"Mami, ¿no podemos hacer nada para que cuando esté solita Lara no llore?"
"Claro que sí cielo, creo que he leído algo en una revista"
"¿El qué mami?"
"Es una sorpresa cariño, mañana ya lo verás, hoy dejaremos que duerma en tu cuarto para que no tenga miedo, ¿te parece bien?"
 
La niña pensó un rato y luego asintió.
 
"Venga, pues ahora a la cama, que ya es tarde".
 
Despues de dejar a su hija y a Lara bien arropadas, la mujer va a la cocina, y cogiendo un lápiz y un papel escribe una notita que deja en la puerta de la nevera pegada con un imán.
 
"Comprar un reloj que haga tic-tac para el cachorro"
 
 
 
 
February 05

Cuentacuentos 24

Recuerdo tu sonrisa de niña esculpiendo la mía desde la primera vez que te vi.
Allí, tras el cristal de aquel cuartito del hospital, metida en una pequeña cuna, tan distinta de la que yo te había hecho.
Recuerdo que sonreí entre lágrimas, allí estabas, por fin habías llegado, y el amor se expandía dentro de mí llenando cada rincón vacío de mi cuerpo.
Te movías despacito, como si inspeccionases cuidadosamente cada centímetro cúbico de aire antes de hacerlo.
Por primera vez pensé en lo raro que debía sentirse un bebé, despues de pasarse 9 meses rodeado de líquido, al salir de su refugio y descubrir lo que era el aire.
Alrededor de tí, había otros bebés, unos más grandes que tú, otros más pequeñitos, algunos con mucho pelo, y otros, como tú, casi calvitos, sin embargo yo solo tenía ojos para tí, para la pequeña estrella que había bajado del cielo para iluminar mi vida, y enseñarme a volver a sonreir.
Recuerdo que apoyé la frente en el cristal, y mientras con una mano me secaba las lágrimas con la otra te acariciaba a distancia.
Te quería más que a nada en el mundo, en ese momento supe que haría todo lo que fuese necesario por hacerte tan feliz como tú, apenas llegada a este mundo, me estabas haciendo a mi.
Recuerdo lo difícil que fue para mí separarme de aquel cristal, y recorrer aquel pasillo iluminado con frías luces fluorescentes.
Las lágrimas amargas de la tristeza sustituyeron a las primeras que tu dulce sonrisa había hecho brotar.
Con la cabeza gachas entré en el moderno ascensor, y pulsé el botón de la planta baja.
Al llegar me condujeron a otra habitación, por otro pasillo, este otro mucho más triste y oscuro que aquel que me había llevado a ti.
Allí no había cristal que me separase de ella, ni sonrisa que contuviese mi dolor, allí solo había frío...
 
Te querría más que a nada en el mundo a partir de aquel instante... al fin y al cabo... el precio que había pagado por tenerte era más alto de lo que habría podido imaginar.
 
 
 
Ufff, qué triste me ha salido... bueno, llega tarde... como siempre... más en El cuentacuentos
January 27

Fondo de Escritorio

Siguiendo la invitación de :

DanielaB

 
Voy a realizar este sencillo juego:

Las normas son fáciles: 
hay que hacer una entrada poniendo la imagen que tienes en el fondo de pantalla de tu ordenador
y explicar por qué la has elegido..... ¡así de fácil!
Luego viene lo más divertido....
escoger 10 "victimas" más e invitarles a hacer lo propio y asi conocer algún misterio más de todos nosotros
.

 

A ver, a ver, como tengo máquina nueva todavía no le había metido ningún fondo de escritorio que no fuese de los que ya trae el bichillo, en principio había colocado un collage de DaVinci que traía en las imágenes de muestra, muy bonito él de bocetos en sepia, pero en vista de esta invitación, he decidido buscar algo más original.

Aunque no sé cuanto durará, porque soy de las que va cambiando el fondo cada cierto tiempo, con fotos de las que yo hago, con dibujillos...

Mi primera elección:

Porque me parece original, porque me hace preguntarme qué habrá más allá de ese picaporte... porque me gusta el verde...

En Fonditos

A ver, ahora las pobres víctimas:

Solo a un par de ellas, 10 me parece muchísimo!!!!

Nurinú

Miss Sinner

...

Y ya no sé más... bueno, si lo leeis y os gusta... estais invitados!!!

January 26

Aniblogsario!!!!

Ayer mi querido blog cumplió 1 añito queridos lectores!!!!
 
Ay! qué tiempos aquellos! Qué aspiraciones tan inocentes!!!
 
Como ha cambiado este blog con el paso de estos 365 días...
 
Nada que yo sigo buscando el sol, así que si lo habeis visto pasar, ya sabeis, sed buenos y pasadme la información.

Cuentacuentos 23

Al cerrar los ojos, despertó la magia que tenía en su interior.
La sintió fluir en sus venas como pequeñas perlas de energía pura que la hacían abrir su esencia a un todo mucho más grande de lo que podía abarcar su imaginación.
Hacía mucho que no necesitaba acudir al poder y no recordaba la sensación embriagadora que producía.
 
Los colores de las cosas empezaron a hacerse más intensos a su alrededor, y comenzó a oir como los arroyos de energía fluían desde todas direcciones para alimentarla.
Sus latidos se acompasaron con las pulsaciones que regían el universo, y empezó a moldear la magia, al principio trabajosamente, luego, cada vez con más destreza, al paso que recuperaba la práctica.
 
Moldear magia requiere mucha energía vital si no sabes como hacerlo, por suerte ella había sido iniciada desde muy pequeña en el arte, y aunque llevaba largo tiempo sin intentarlo, no se olvida algo que se lleva en la sangre.
 
Eran tiempos difíciles, algo estaba cambiando, y no era nada bueno. Cada vez nacían menos niños que tuviesen la marca, y mientras la saga de los magos languidecía, un nuevo poder se asentaba en el reino, una corriente de fanatismo religioso que estaba poniéndoles al pueblo llano en contra.
 
Canalizó la magia y abrió su mente a las imágenes que se le ofrecían, estaba a punto de nacer, lo presentía, y no podían permitirse perder otro niño.
Empezó a ver imágenes difusas que la bombardeaban, primero un bosque, luego un roble enorme, una casita entre árboles, una mujer que sufría, una mano que le secaba el sudor de la frente, un llanto de recién nacido, un gran poder que emanaba del bebé, y de repente, vertiginosas visiones de fuego, destrucción, botas de soldados, la casita en ruinas, la mujer desmadejada en medio de un charco de sangre, dolor, gritos, el bosque arrasado, y la oscuridad engullendo a la criatura, mientras unos ojos terribles la escrutaban desde las sombras, con una amenaza escrita en el brillo malvado de sus pupilas.
 
Soltando los últimos jirones de magia, la mujer se desplomó en el claro, exhausta por el enorme esfuerzo que había hecho para localizar al pequeño.
Notó como la fiebre empezaba a nublarle la razón, iban a por el niño,  lo buscaban, y si no hacía nada por evitarlo todo por lo que habían luchado se iría al traste, su visión confirmaba sus sopechas.
 
Se estremeció, un gran poder... como no lo había visto antes... la profecía empezaba a cumplirse... debía encontrar a la madre y ponerla a salvo hasta el nacimiento... pero por donde empezar...
 
Los ojos le pesaban... debía esforzarse en pensar... pensar... el niño...
...
... un bosque...
...
... el Árbol... ¡eso era!... sí... el Roble... Sagrado...
...
... debía... darse... prisa...
...
...
 
Atreviéndome con el género fantástico... más cuentos en Cuentacuentos
January 19

Cuentacuentos 22: Especial El señor de las Historias

Entré en la biblioteca aquella tarde con la convicción de que había llegado al final de mi ardua investigación.
Durante años había trabajado muy duro para descubrir su identidad, y estaba segura de que aquella tarde lo lograría.
 
Era primavera, y hacía un día estupendo, así que había muy poca gente allí, la mayoría leía en los patios interiores del edificio, disfrutando del sutil aroma de las flores y de la calidez que transmitían los rayos de sol.
 
Me dirigí con paso seguro hacia mi zona preferida de la bibliteca, anunciada con un sobrio cartel "Cuentacuentos", allí, en aquella sección, se acumulaban los volúmenes que habían nacido de la iniciativa del Señor de las Historias, una idea que había desbordado cualquier espectativa que el escurridizo creador hubiese imaginado.
 
Estantería tras estantería se apilaban los volúmenes llenos de historias que los internautas habían escrito a lo largo de todos los años que llevaba en pie el proyecto. Cada libro, titulado con la frase que hacía nacer la historia, almacenaba en su interior los cuentos de todos los participantes.
 
Observé con placer como cada tomo era un poco más grueso que su precedente, y pensé en que en la mayoría de ellos había un pequeño trozo de mi imaginación.
 
En la sala iluminada por una cascada de luz proveniente de los ventanales había cinco personas, entre ellas se encontraba el sujeto de mis investigaciones, el misterioso Señor de las Historias.
 
Cogí uno de los volúmenes más recientes, apenas tenía tiempo para leer todas las historias que se publicaban semanalmente, así que en aquel había cientos que me eran desconocidas; y me senté.
 
Observé por el rabillo del ojo a los presentes, y en un primer vistazo descarté a una chica, era demasiado joven para ser el Señor, apenas tendría cinco años cuando empezó todo.
 
Me quedaban cuatro, y estos eran más difíciles. Dos serían más o menos de mi edad, y otros dos bastante más mayores.
 
Sabía que al Señor le gustaba visitar periódicamente todas las bibliotecas públicas donde estaba presente Cuentacuentos y dedicarnos cada tomo a los escritores.
Por mis indagaciones había descubierto que era una persona muy activa que viajaba mucho para cumplir con esa misión, así que pensé en descartar al más mayor, con su bastón no parecía que estuviese para muchos trotes, pero no lo hice, habría sido muy presuntuoso descartarlo por su edad.
Había barajado la posibilidad de que fuese una mujer, pero según un estudio que había hecho un colega sociólogo, de sus relatos se extraía con casi total seguridad que era un hombre, aunque en los últimos tiempos esa tendencia se hacía menos clara, así que no descarté del todo a la mujer de cabello blanco que se sentaba al lado del anciano.
 
Descarté a otro de los presentes, un treintañero pelirrojo, porque su teléfono móvil empezó a sonar, y ni corto ni perezoso se puso a hablar con su interlocutor ante la mirada reprobadora del resto de los presentes. Definitivamente el Señor no podía ser tan irrespetuoso con el lugar donde nos encontrábamos.
 
Me quedaban tres, el anciano, la señora y el otro hombre de mi edad que leía ensimismado uno de los primeros volúmenes, uno de las primeras frases que yo había utilizado, pensé que quizá estaría leyendo mi relato.
 
La cosa se estaba haciendo cada vez más difícil, la verdad había sido muy ingenua pensando que con cuatro pistas podría dar con el responsable de que hubiese vuelto a escribir hacía unos años.
 
Con un suspiro cerré el libro que fingía leer, lo devolví cuidadosamente a su lugar, y me acerqué con mirada melancólica al ventanal, dejando mi inseparable libreta de bocetos abierta en el lugar en el que había estado sentada.
 
Mientras observaba como en el patio una docena de niños leían embelesados libros llenos de historias emocionantes, sentí una leve brisa que me revolvía el pelo, y un arrastrar de sillas a mi espalda.
 
Quizá el Señor se me estuviese escapando, pero entonces pensé en la magia que había en el hecho de que un total desconocido hiciese que la imaginación de cientos de personas volase, y no me sentí con fuerzas de romper aquella burbuja, así que cerré los ojos, y esperé un rato.
 
Cuando me di la vuelta solo quedaba la chica, los otros tres se habían ido. Recogí mi libreta cerrada de la mesa, y salí de allí.
 
Descendí la escalinata que abría la biblioteca a la plaza arbolada, y me senté en uno de los últimos escalones.
Entonces me dí cuenta de algo, yo había dejado la libreta abierta, pero la había recogido cerrada. Con el corazón latiéndome desbocado, la abrí por la última página donde había estado dibujando, allí, entre mis bocetos había una nota doblada...
 
 
 
 
Por fin me he puesto al día!!!! me ha encantado esta iniciativa de cuento especial!!! más en Cuentacuentos

Cuentacuentos 21

Matar formaba parte de la naturaleza de Laura, pero lo había descubierto demasiado tarde.
Empecé a amarla nada más verla por primera vez, una noche en la ópera.
 
Era de una belleza más allá de todo canon estético, sobrenatural incluso, había algo en ella que me atraía igual que la luz a una pequeña polilla, y no saber qué era lo que me obsesionaba, hacía que la deseara más todavía.
 
Y ella lo sabía, me tentaba, me llamaba con una canción que nadie más que yo podía oír, me iba esclavizando un poco más cada vez que nuestras miradas se cruzaban, con cada mirada la cadena que me ataba a ella se acortaba, y yo en vez de temer esta dependencia que desarrollaba con una total desconocida, sentía nacer en mi una dicha que me nublaba todavía más la razón.
 
Como un sediento me iba arrastrando hacia la fuente que manaba de ella, ávido de algo que sabía que podría ofrecerme sin temer las trampas que podría esconder.
 
Empecé a dormir poco, y a pasarme las noches recorriendo la ciudad con la esperanza de volver a verla, y ella, cada madrugada me ofrecía unos fugaces momentos, sabiendo que cada vez necesitaría más su presencia.
 
Con el tiempo empecé a observar en ella cosas extrañas, pero que mi mente enferma de amor no quería analizar.
Nunca la veía rodeada de las mismas personas más de dos noches, y en algunas ocasiones sus fugaces compañeros no volvían a ser vistos, esto último, más que extrañarme me reconfortaba, no podía soportar que otros tuviesen lo que yo ardía en deseos de poseer.
 
Nunca hablamos, porque nunca estuvimos lo suficientemente cerca, yo me acercaba ignorando todo lo que nos rodeaba, y ella me observaba con una extraña expresión en sus ojos, pero se desvanecía antes de que llegase a su lado.
 
A pesar de todo yo sabía que me deseaba, tanto o más que yo a ella, lo veía en sus ojos, y en su boca, en su forma de mirarme con una voracidad que no había notado en ninguna mujer, y que a pesar de asustarme un poco, despertaba una primitiva expectativa en lo más hondo de mi.
 
Este juego de seducción prosiguió unas cuantas semanas, haciéndoseme cada vez más insoportable no poder tocar su piel, que en la distancia me imaginaba suave y aterciopelada, de tan pálida que era.
 
Hasta que una noche, caminando como un demente por una calle desierta y oscura noté como una presencia me acechaba.
Debería haberme sentido aterrorizado, puesto que notaba como los pelillos de la nuca se me erizaban, y como mi cuerpo se tensaba, pero lejos de salir corriedo, me detuve y le dije a quien fuese, "te estoy esperando".
 
Y una voz a dulce como la miel y antigua como el tiempo me susurró en el cuello "por supuesto, pero yo a ti te espero desde hace mucho más".
 
 
 
 
Llega con casi dos semanas de retraso... culpa mía... más en Cuentacuentos
January 14

Cuentacuentos 20

A veces mi alegría se convierte en desgracia, como si todos los hados del mundo se confabulasen en mi contra, y lo que en un momento dado me hacía saltar de alegría, en un abrir y cerrar de ojos se marchitaba y moría dejándome en el alma el regusto amargo de la pérdida.
 
Dicen los que leen mis libros que tengo un don para expresar la desesperación que asola a las personas en determinadas situaciones. Lo que ellos no saben es que ese no es un don con el que haya nacido, sino que me he visto obligada a aprenderlo a lo largo de mi existencia.
 
Una detrás de otra las desgracias se han abatido sobre mí, y lo curioso es que de cada emboscada que la vida me ha preparado, en vez de quedar derrotada y en ruínas he renacido más fuerte y con más determinación para seguir adelante.
 
Muchas veces he pensado que no podría seguir, que el camino se estaba haciendo demasiado arduo y difícil para unos pies tan maltrechos como los míos, y sin embargo, sacando fuerzas de donde otros no tendrían más que lágrimas he continuado el viaje.
 
Mi piel se endureció con amargura, mi corazón se parapetó tras un muro, y afronté el destino como éste me obligó a hacerlo, no esperando nada bueno por temor a la horrible forma en la que me sería arrebatado.
 
Ahogué la soledad con palabras que se abrieron camino en los corazones de cientos de desconocidos que alababan mis obras, ignorantes de la sangre y el dolor que me había costado cada letra.
 
Y ahora, en medio de este túnel de luz que por lo visto es el último tramo de mi viaje, solo puedo pensar en una cosa... en lo feliz que me haría poder enseñarle el dedo corazón bien levantado al guionista que escribió mi vida, porque finalmente, la última palabra y el punto final lo he colocado yo.
January 11

El Nomadic Museum

Hablando de Arquitectura con un buen amigo, he redescubierto un proyecto que ya hace unos meses me fascinó, y es el Nomadic Museum, obra de Shigeru Ban, un arquitecto japonés, que tiene otros proyectos para mí muy interesantes donde experimenta con tubos de papel (digamos carretes de bobinas de tela, o similares) y otros materiales reciclados para construir de forma rápida y económica viviendas en caso de desastres tipo terremotos (que en Japón son muy frecuentes).

Además de otras estructuras más complejas:

En el link de la foto un poco de como proyecta y la forma de hacer las maquetas, aunque está en francés .

El Nomadic Museum es una estructura temporal (si aunque no lo parezca) diseñada por el popular arquitecto Shigeru Ban para albergar Ashes and Snow de Gregory Colbert. Se ha construido con 152 contenedores de carga de acero (vamos de los que se transportan en barcos enormes para llevar desde patitos de goma hasta toneladas de vaqueros), apilados a una altura de unos 10 metros y combinados con materiales reciclables y reutilizables para formar los elementos de la estructura (y también de la fachada formando un mosaico de colores impresionante). El diseño del edificio evoca el viaje de la exposición, dado que se traslada a distintos puertos del mundo (supongo que también en barco, porque si no, a ver como transportas 152 contenedores).

Ahhhh, y por lo que he entendido, en cada enclave donde se monta, el museo puede variar su forma, con lo que además de ser nómada en cada ciudad será más o menos grande y tendrá una forma u otra.

Entras a través de una pasarela a ras de suelo de madera, con franjas a los lados llenas de piedrecillas, sobre las que se cuelgan las obras expuestas, mediante cables finos y bielas, entre las columnas (que por cierto son de cartón) que sostienen cerchas.

Dividir con estos dos pavimentos hace que se cree una linea divisoria no solo física, sino visual entre el espacio público, el pasillo, y el espacio místico, donde "flotan" las imágenes sin enmarcar. Por encima, a 12 metros del suelo, una cortina hecha a mano con un millón de bolsas de té prensadas de Sri Lanka, ¿no suena espectacular?

El Nomadic Museum se construyó por primera vez en Nueva York, antes de trasladarse a Santa Mónica. Se desmonta y se vuelve a construir a lo largo del periplo de Ashes and Snow por otros lugares de Estados Unidos, Sudamérica, Asia y Europa. Estoy deseando que decidan hacer una visitilla por España y tener dinerito en el bote para poder ir a verlo.

En cuanto a las obras expuestas:

La exposición incluye más de 100 obras de arte fotográficas a gran escala, una película de una hora y dos películas haiku de nueve minutos. Ninguna de las imágenes se ha manipulado de forma digital para aparecer en collage o superpuestas. Registran lo que el artista vio a través del objetivo de su cámara. Mientras que Colbert utiliza cámaras con película y fotogramas, las imágenes no son fotogramas de la película. Los trabajos fotográficos de soporte mezclado combinan los tonos ámbar y sepia en un proceso encaústico sobre papel japonés hecho a mano. Las obras de arte, de aproximadamente un metro y medio por dos y medio, se montan sin ningún texto explicativo, fomentando una interacción abierta con las imágenes.

Es decir, caminando por un pasillo de madera, con una estructura hecha de papel, paredes de containers reciclados, e imágenes espectaculares rodeándote... solo de pensarlo... se me hace la boca agua.

Ah! y en un capítulo de "Law & Order" de la NBC se pasan por el museo, jejeje.

Información:

http://www.nyc-architecture.com/CHE/CHE-037.htm

http://www.arcspace.com/exhibitions/colbert/nomadic.html

http://www.ashesandsnow.org/es/index.php

 

December 30

Y tú que serías

En una de mis surrealistas charlas con cierto amigo que tengo... llamémosle Señor Ñ por ponerle un nombre (a petición de mi misterioso interlocutor), llegó mi turno de preguntas raras:

carabiru: si fueses un medio de transporte que querrías ser

Señor Ñ:

joder y  yo que creia que mis preguntas eran raras

Señor Ñ:

sería un avión

Señor Ñ:

es lo más rápido y  vuela

carabiru:

jajajaj

carabiru:

mmmmmmmmm

carabiru:

nacional o de importación

Señor Ñ:

sino sería un coche de caballos es la forma mejor de ver el paisaje

Señor Ñ:

de importación los aviones locales no son muy buenos

Señor Ñ: sería un airbus

Señor Ñ:

pero uno pequeño

Señor Ñ:

un jet

carabiru:

jajajajajja

Señor Ñ:

y tú

Señor Ñ:

yo te veo como un tren

Señor Ñ:

y no es porque estes como un tren

Señor Ñ:

yo te veo como un tren porque es clásico y moderno a la vez

Señor Ñ:

rápido y lento

Señor Ñ:

lleno de contradicciones

carabiru: me ha gustado eso

Señor Ñ:

q rarita eres

Al final el Señor Ñ decidió cambiarse por un Teletransportador, dadas las ventajas que le di de su uso fraudulento.

Así que ahora os traslado la pregunta a vosotros... ¿si fueseis un medio de transporte qué seríais?????

 

December 29

Sueños Raros 1

Suelo tener sueños muy surrealistas. Todo el mundo lo dice. Que estoy mal de la cabeza hasta en sueños.
 
Y hace unos días tuve uno muy muy raro, no por el contenido, no, sino por los personajes.
 
Estábamos mi familia (papá, mamá y hermano de Carabiru) y algunos amigos en Roma, sí en Roma, esto no es raro, porque como en Historia tenemos como ciudad base Roma, vamos, que no es un escenario extraño para soñar, lo raro es que estábamos todos en plan excursión, mi familia, y mis compañeros de clase y amigos.
 
Pues asistíamos a una misa rarísima en una de las capillas del Vaticano (aquí ya empieza lo raro, yo en misa...), recuerdo que se accedía por una escalinata (hacia abajo) por lo que muchos asistentes estábamos sentados en plan graderío, yo más que atender al extraño cura y a su extraño sermón, me deleitaba con los fantásticos arcos y bóvedas y con la maravillosa cúpula, que en mosaico hiperbrillante mostraba una gigantesca paloma en azules, blancos y plateados.
 
Luego alguien llegaba y nos invitaba a visitar las catacumbas. Aquí empezaba lo más raro de todo.
 
Yo me empezaba a emparanoyar con que había algo superestraño en todo aquello, y la visita a las catacumbas se me antojaba cada vez más siniestra y peligrosa, empezaba a pensar en lo fácil que sería deshacerse de alguien en aquellos pagos y tal.
 
Finalmente resultaba que el Papa, sí señores, Su Santidad Benedicto XVI, el tambien llamado Ratzinger Z, enviaba a sus secuaces (entre los que se encontraba el misterioso invitador) para matarme, a mi y a mis acompañantes, porque supuestamente yo sabía algo que le podía hacer mucho daño a su organización.
 
Y en la huída, la posterior captura, y los minutos antes de mi inminente ejecución en las catacumbas de la ciudad imperial, yo solo podía pensar:
 
¡¡¡Mierda!!!!!!!!!!!!!!!!   ¡¡¡¡La voy a palmar y no he visto la Capilla Sixtina!!!!!!!!!!!!!!!
 
Si amiguitos, esas serían mis últimas reflexiones antes de que me matasen a mi y a mis seres queridos en nombre de la Santa Iglesia de Roma, Católica y Apostólica....
December 26

Cuentacuentos 19

Colocaba la trastienda cuando comenzaron a sonar las sirenas.
De sus manos resbaló una caja de galletas haciendo un ruido sordo al chocar contra el suelo, aunque ella apenas lo oyó, tan horrorizada estaba por el estruendo.
 
Correr al refugio, correr al refugio, no podía dejar de pensar en ello, pero como muchas veces antes le había pasado, sus piernas se negaron a moverse, dejándola clavada en la trastienda de su pequeña tienda de alimentación, con los dedos crispados aferrados a los anaqueles de madera pulidos por el uso.
De fuera se oía a la gente correr entre gritos ahogados, aunque no tantos como las primeras veces que los alaridos de las alarmas antiaéreas habían roto la tranquilidad de la ciudad.
 
No estaba en la calle, pero podía imaginar las caras de las madres que apretaban a sus hijos pequeños contra el pecho mientras intentaban calmar sus sollozos descontrolados.
O el de los ancianos, donde se escondía un terrible vacío, el de aquellos que saben que el fin está cerca pero esperan una muerte más tranquila que morir aplastados por sus propias casas en un bombardeo.
Veía las caritas infantiles, que en medio de su bendita inocencia saben que existe un peligro real, mucho más grande que las sombras que los acechan por las noches bajo los colchones.
Podía imaginar todo eso, pero sus piernas se negaban a moverse, y las sirenas seguían sonando.
Apretó los ojos un momento e intentó concentrar todas sus fuerzas en una sola cosa, salir corriendo.
 
Entonces por todas partes empezaron a explotar bombas, y solo pudo arrastrarse hasta una esquina y taparse los oídos con fuerza intentando alejar de su mente el horror, mientras edificio tras edificio sucumbía a las explosiones.
 
 
Publicado casi a tiempo, más en Cuentacuentos
 
December 24

Cuentacuentos 18

El sábado comenzará su nueva vida, pero él no lo sabe, ignorante del destino que le voy a ofrecer.
Lo he decidido, debe ser mío, su sangre me llama, le necesito, llevo años esperándole.
 
Cada noche durante siglos he sentido un vacío dentro de mí, una ausencia de algo que no sabría describir.
En mi vida, qué irónica esa palabra, faltaba algo, y ya lo he encontrado.
 
Durante noches lo he acechado, asustada del sentimiento que me había provocado encontrarle.
Y el vacío se hizo necesidad salvaje, ahí estaba lo que había buscado, al alcance de mi mano.
 
Ansiaba tenerle, para mí, para siempre, apoderarme de él como mucho tiempo atrás otro me había poseído.
Presa de un frenesí como nunca había experimentado sentí crecer la sed en mi interior con la turbulencia de mis primeros años.
 
Pero esperé pacientemente, le observé moverse por la noche que es mi reino y que pronto será el suyo.
Ví en él la necesidad de algo más de lo que le ofrece la insulsa vida que lleva, la agonía por necesitar algo que cree no poder conseguir.
 
Y por eso será mío, porque puedo ofrecerle todo lo que busca, porque sus ojos me llaman, en mi está la respuesta.
Sé que él me espera, ha nacido para mí, me amará por lo que voy a ofrecerle, se rendirá a mí y nunca más estaré sola.
 
Este sábado renacerá a una existencia sin límites, sí, podré esperar, al fin y al cabo, tengo todo el tiempo del mundo.
 
 
Más en la nueva sede de Cuentacuentos
December 23

Cuentacuentos 17

"El sonido de los árboles me tranquiliza, por eso vengo aquí."
Es lo que le había dicho la primera vez que lo había traído, y él lo entendió al rato de estar allí, sentado bajo el mismo árbol que ahora le cobijaba.

No solo los árboles le daban un encanto sobrenatural al lugar, un pequeño arroyo cortaba el claro llenando el aire de un gorgoteo cristalino.
Además la luz se tamizaba entre las copas llenando el suelo de mil y un recortes de luz parpadeante.
Tambien el olor era especial, un aroma diferente a cualquier otro que hubiese olido nunca, una mezcla de fragancias agradables y otras repugnantes, pero que juntas resultaban tremendamente sugestivas.
 
Le había sorprendido mucho que le llevara al lugar donde ponía en orden sus ideas, para ser sincero le había sorprendido que tuviera un lugar para ello.
Aquella primera vez habían estado allí sentados horas, hablando, conociéndose como nunca habían conocido a nadie.
Aquella tarde empezaron muchas cosas, por eso era justo que también allí acabaran.
 
Cerró los ojos y apoyó la cabeza en el tronco.
Al abrirlos estiró las manos y las contempló fijamente, un poco más allá de sus pies una parcela de tierra recien removida destacaba entre la hierba brillante de gotas de rocío.
Se tapó la cara con las manos y las lágrimas empezaron a correr por sus mejillas manchándolas de sangre diluida.
 
Sí, era justo que todo acabase donde había comenzado.
 
 
 
December 10

La Casa de la Cascada

Creo que fue por esta casa decidí estudiar Arquitectura.

 

Cuando no tenía ni idea de lo que era la Arquitectura, veía en ella algo que no sabía explicar, ahora que sé un poquito más, no mucho, sigue siendo algo especial para mí.

Esta obra de Frank Lloyd Wright, también es conocida como Casa Kaufmann, y es la culminación de la búsqueda del arquitecto de una arquitectura orgánica.

Es de 1936 (flipad, con lo actual que parece y tiene 70 añitos, ni más ni menos) y marcó un antes y un despues en la búsqueda de una nueva arquitectura que pudiese considerarse americana, aunque finalmente fue un regalo para la arquitectura posterior de todo el mundo.

El emplazamiento dificilmente podría ser más idílico, en medio de la naturaleza, junto a las rocas y al lado de un arroyo y acunada por el sonido del agua de la cascada.

La luz del sol se cuela entre las copas de los árboles que la rodean.

Si te paras a verla (yo de momento en fotos aunque espero poder visitarla) te das cuenta de que no sería difícil creer que siempre hubiese estado allí.

En ella Wright perfecciono la integración de los volúmenes del espacio interior de la casa con el espacio exterior de la naturaleza, creando una conexión entre ambas, algo así como, mi casa acaba aquí, pero parece que continúa en el exterior.

Si además observamos el equilibrio entre lo que es obra del hombre y su entorno natural, nos damos cuenta del empeño del arquitecto de conseguir dialogar armonicamente con la naturaleza, de apoyarse en ella sin violencia.

De hecho, en algunas fotos que he visto del antes y el despues, se puede observar que el destrozo del lugar fue mínimo prácticamente, sobre todo si lo comparamos con las masacres de la construcción actual en su entorno... vamos, que desde 1936 no hemos avanzado gran cosa...

Me podría extender un poco más hablando del genial uso de los materiales, en el lenguaje que emplea, en como sin apenas puertas consigue diferenciar y a la vez unir los espacios... pero no quiero ser pesada.

Ahora, ¿por qué me acordé de esto justo hoy? pues porque mi querido Yahoo me sorpendió con este titular:

Pitt y Jolie visitan obra maestra de Lloyd Wright

Fotillos por si quereis ver más

Un poco de su historia en inglés

Y la página de donde saqué la información confirmada.

December 08

With or without you

 
Ayer estaba con la tele puesta en uno de esos canales de música, mientras andaba de aquí para allá haciendo la comida.
 
En dos acordes, como siempre, reconocí la canción que estaba empezando a sonar: With or without you de U2, me senté en el sofá a ver el videoclip además de escuchar el tema, es un video precioso.
 
Supongo que todos tenemos una canción que nos deja blanditos, una canción que nos hace recordar a alguien o algo.
Incluso es posible que tengamos más de una canción.
 
Para mí, esa canción especial es esta, por muchas razones.
 
Durante un tiempo escucharla me hacía sentir feliz, recordaba el amor que sentía y no podía evitar que una sonrisa se adueñase de mi cara y de mi corazón.
 
Luego cada vez que sonaba me sentía desgraciada, cada acorde era como un pequeño puñal que se me clavaba en el alma, y no podía evitar sentirme desdichada.
 
Más tarde llegó un momento en que me producía sentimientos agridulces, una parte de mi se entristecía por las cosas que había perdido, y la otra se acordaba de los momentos felices que estaban ligados a esa canción y se alegraba de haberlos vivido.
 
Ahora la escucho, y aunque no pueda evitar un pequeño pellizco de melancolía, ya no me produce unos sentimientos tan hondos como en otro tiempo.
 
Luego me puse a pensar en la fuerza que tiene una canción para conmovernos, para abrir puertas que creíamos cerradas en nuestra mente y recordarnos momentos que fueron especiales y que por alguna razón están ligados a ese tema en concreto.
 
También pensé que aunque es una canción preciosa, no presagiaba nada bueno.
 
U2 - With or without you

See the stone set in your eyes
See the thorn twist in your side
I wait for you

Sleight of hand and twist of fate
On a bed of nails she makes me wait
And I wait without you

With or without you
With or without you

Through the storm we reach the shore
You give it all but I want more
And I'm waiting for you

With or without you
With or without you
I can't live
With or without you

And you give yourself away
And you give yourself away
And you give
And you give
And you give yourself away

My hands are tied
My body bruised, she's got me with
Nothing to win and
Nothing left to lose

And you give yourself away
And you give yourself away
And you give
And you give
And you give yourself away

With or without you
With or without you
I can't live
With or without you

With or without you
With or without you
I can't live
With or without you
With or without you

Traducida más o menos aquí.

 
December 05

Cuentacuentos 16

Cierra los ojos por un momento como para evitar un golpe, no un golpe real, más bien un puñetazo a sus sentidos.
Los vuelve a abrir, y comprueba que a pesar de todo, cada cosa sigue donde estaba.
 
Algo va mal, algo va muy muy mal, pero no acaba de descubrir qué es.
 
Aparentemente todo es como debería ser, pero en el fondo de su corazón sabe que no es así.
Entorna los ojos y vuelve a echar un vistazo a todo, sí, definitivamente, todo está en su sitio, pero ella, en el fondo sabe que hay algo terriblemente absurdo en el conjunto.
 
Intenta serenarse, respira profundamente un par de veces...
Pero el oscuro sentimiento no desaparece, sigue ahí, clavándole sus afiladas uñas de incertidumbre en el corazón.
 
Empieza a dar vueltas por la habitación, se para en cada esquina para observarla desde distintos puntos de vista.
Cuanto más anda... más segura está de que nada ha cambiado, pero a la vez está más convencida de que tiene sobrados motivos para sentirse como se siente.
 
Empieza a percibir sutiles cambios por el rabillo del ojo, pero cuando enfoca la vista, no hay nada diferente.
 
Siente que empieza a apoderarse de ella el pánico.
 
De repente, se apoya contra la pared, y abre los ojos desmesuradamente.
El color abandona su cara, y las manos le empiezan a temblar descontroladas.
 
Ha descubierto qué pasa en la habitación.
 
Y no, no es nada bueno.

Me encantan...

 
Me encantan esas mañanas en las que te despiertas oyendo las gotas de lluvia repiqueteando en los cristales, y te enrollas en el edredón sabiendo que no te tienes que levantar, y que esa calidez en la que estás envuelta no tiene por qué desaparecer, entonces cierras los ojos, sonries y decides seguir durmiendo, porque ningún sonido estridente te va a despertar.
Luego, quizá te levantas y decides darte una ducha, el aire del baño es cálido, te desvistes, y al abrir el grifo, te saluda una lluvia de finísimas gotas de agua caliente, que te hacen sentir en el paraíso.
 
Sí, me encantan estas mañanas, lástima que hoy no haya sido una de estas.
 
Hoy llovía, sí, a mares, pero me despertó el puñetero despertador demasiado temprano para mi gusto, tuve que salir del nido que formaban mis mantas a un aire helado y húmedo, para meterme en una ducha, justo el día en que se acaba la bombona en el momento en que tengo la cabeza llena de champú y para colmo se me mete jabón en los dos ojos....
 
Y para más pitorreo, por la tarde tengo examen... me encanta que los días sean tan maravillosos... arghhhh
 

Carabiru

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