| Carabiru 的个人资料Carabiru en busca del So...照片日志列表 | 帮助 |
|
1月27日 Fondo de EscritorioVoy a realizar este sencillo juego:
Las normas son fáciles:
hay que hacer una entrada poniendo la imagen que tienes en el fondo de pantalla de tu ordenador
y explicar por qué la has elegido..... ¡así de fácil! Luego viene lo más divertido....
escoger 10 "victimas" más e invitarles a hacer lo propio y asi conocer algún misterio más de todos nosotros.
A ver, a ver, como tengo máquina nueva todavía no le había metido ningún fondo de escritorio que no fuese de los que ya trae el bichillo, en principio había colocado un collage de DaVinci que traía en las imágenes de muestra, muy bonito él de bocetos en sepia, pero en vista de esta invitación, he decidido buscar algo más original. Aunque no sé cuanto durará, porque soy de las que va cambiando el fondo cada cierto tiempo, con fotos de las que yo hago, con dibujillos... Mi primera elección: Porque me parece original, porque me hace preguntarme qué habrá más allá de ese picaporte... porque me gusta el verde... En Fonditos
A ver, ahora las pobres víctimas:
Solo a un par de ellas, 10 me parece muchísimo!!!!
...
Y ya no sé más... bueno, si lo leeis y os gusta... estais invitados!!! 1月26日 Aniblogsario!!!!Ayer mi querido blog cumplió 1 añito queridos lectores!!!!
Ay! qué tiempos aquellos! Qué aspiraciones tan inocentes!!!
Como ha cambiado este blog con el paso de estos 365 días...
Nada que yo sigo buscando el sol, así que si lo habeis visto pasar, ya sabeis, sed buenos y pasadme la información. Cuentacuentos 23Al cerrar los ojos, despertó la magia que tenía en su interior.
La sintió fluir en sus venas como pequeñas perlas de energía pura que la hacían abrir su esencia a un todo mucho más grande de lo que podía abarcar su imaginación.
Hacía mucho que no necesitaba acudir al poder y no recordaba la sensación embriagadora que producía.
Los colores de las cosas empezaron a hacerse más intensos a su alrededor, y comenzó a oir como los arroyos de energía fluían desde todas direcciones para alimentarla.
Sus latidos se acompasaron con las pulsaciones que regían el universo, y empezó a moldear la magia, al principio trabajosamente, luego, cada vez con más destreza, al paso que recuperaba la práctica.
Moldear magia requiere mucha energía vital si no sabes como hacerlo, por suerte ella había sido iniciada desde muy pequeña en el arte, y aunque llevaba largo tiempo sin intentarlo, no se olvida algo que se lleva en la sangre.
Eran tiempos difíciles, algo estaba cambiando, y no era nada bueno. Cada vez nacían menos niños que tuviesen la marca, y mientras la saga de los magos languidecía, un nuevo poder se asentaba en el reino, una corriente de fanatismo religioso que estaba poniéndoles al pueblo llano en contra.
Canalizó la magia y abrió su mente a las imágenes que se le ofrecían, estaba a punto de nacer, lo presentía, y no podían permitirse perder otro niño.
Empezó a ver imágenes difusas que la bombardeaban, primero un bosque, luego un roble enorme, una casita entre árboles, una mujer que sufría, una mano que le secaba el sudor de la frente, un llanto de recién nacido, un gran poder que emanaba del bebé, y de repente, vertiginosas visiones de fuego, destrucción, botas de soldados, la casita en ruinas, la mujer desmadejada en medio de un charco de sangre, dolor, gritos, el bosque arrasado, y la oscuridad engullendo a la criatura, mientras unos ojos terribles la escrutaban desde las sombras, con una amenaza escrita en el brillo malvado de sus pupilas.
Soltando los últimos jirones de magia, la mujer se desplomó en el claro, exhausta por el enorme esfuerzo que había hecho para localizar al pequeño.
Notó como la fiebre empezaba a nublarle la razón, iban a por el niño, lo buscaban, y si no hacía nada por evitarlo todo por lo que habían luchado se iría al traste, su visión confirmaba sus sopechas.
Se estremeció, un gran poder... como no lo había visto antes... la profecía empezaba a cumplirse... debía encontrar a la madre y ponerla a salvo hasta el nacimiento... pero por donde empezar...
Los ojos le pesaban... debía esforzarse en pensar... pensar... el niño...
...
... un bosque...
...
... el Árbol... ¡eso era!... sí... el Roble... Sagrado...
...
... debía... darse... prisa...
...
...
Atreviéndome con el género fantástico... más cuentos en Cuentacuentos 1月19日 Cuentacuentos 22: Especial El señor de las HistoriasEntré en la biblioteca aquella tarde con la convicción de que había llegado al final de mi ardua investigación.
Durante años había trabajado muy duro para descubrir su identidad, y estaba segura de que aquella tarde lo lograría.
Era primavera, y hacía un día estupendo, así que había muy poca gente allí, la mayoría leía en los patios interiores del edificio, disfrutando del sutil aroma de las flores y de la calidez que transmitían los rayos de sol.
Me dirigí con paso seguro hacia mi zona preferida de la bibliteca, anunciada con un sobrio cartel "Cuentacuentos", allí, en aquella sección, se acumulaban los volúmenes que habían nacido de la iniciativa del Señor de las Historias, una idea que había desbordado cualquier espectativa que el escurridizo creador hubiese imaginado.
Estantería tras estantería se apilaban los volúmenes llenos de historias que los internautas habían escrito a lo largo de todos los años que llevaba en pie el proyecto. Cada libro, titulado con la frase que hacía nacer la historia, almacenaba en su interior los cuentos de todos los participantes.
Observé con placer como cada tomo era un poco más grueso que su precedente, y pensé en que en la mayoría de ellos había un pequeño trozo de mi imaginación.
En la sala iluminada por una cascada de luz proveniente de los ventanales había cinco personas, entre ellas se encontraba el sujeto de mis investigaciones, el misterioso Señor de las Historias.
Cogí uno de los volúmenes más recientes, apenas tenía tiempo para leer todas las historias que se publicaban semanalmente, así que en aquel había cientos que me eran desconocidas; y me senté.
Observé por el rabillo del ojo a los presentes, y en un primer vistazo descarté a una chica, era demasiado joven para ser el Señor, apenas tendría cinco años cuando empezó todo.
Me quedaban cuatro, y estos eran más difíciles. Dos serían más o menos de mi edad, y otros dos bastante más mayores.
Sabía que al Señor le gustaba visitar periódicamente todas las bibliotecas públicas donde estaba presente Cuentacuentos y dedicarnos cada tomo a los escritores.
Por mis indagaciones había descubierto que era una persona muy activa que viajaba mucho para cumplir con esa misión, así que pensé en descartar al más mayor, con su bastón no parecía que estuviese para muchos trotes, pero no lo hice, habría sido muy presuntuoso descartarlo por su edad.
Había barajado la posibilidad de que fuese una mujer, pero según un estudio que había hecho un colega sociólogo, de sus relatos se extraía con casi total seguridad que era un hombre, aunque en los últimos tiempos esa tendencia se hacía menos clara, así que no descarté del todo a la mujer de cabello blanco que se sentaba al lado del anciano.
Descarté a otro de los presentes, un treintañero pelirrojo, porque su teléfono móvil empezó a sonar, y ni corto ni perezoso se puso a hablar con su interlocutor ante la mirada reprobadora del resto de los presentes. Definitivamente el Señor no podía ser tan irrespetuoso con el lugar donde nos encontrábamos.
Me quedaban tres, el anciano, la señora y el otro hombre de mi edad que leía ensimismado uno de los primeros volúmenes, uno de las primeras frases que yo había utilizado, pensé que quizá estaría leyendo mi relato.
La cosa se estaba haciendo cada vez más difícil, la verdad había sido muy ingenua pensando que con cuatro pistas podría dar con el responsable de que hubiese vuelto a escribir hacía unos años.
Con un suspiro cerré el libro que fingía leer, lo devolví cuidadosamente a su lugar, y me acerqué con mirada melancólica al ventanal, dejando mi inseparable libreta de bocetos abierta en el lugar en el que había estado sentada.
Mientras observaba como en el patio una docena de niños leían embelesados libros llenos de historias emocionantes, sentí una leve brisa que me revolvía el pelo, y un arrastrar de sillas a mi espalda.
Quizá el Señor se me estuviese escapando, pero entonces pensé en la magia que había en el hecho de que un total desconocido hiciese que la imaginación de cientos de personas volase, y no me sentí con fuerzas de romper aquella burbuja, así que cerré los ojos, y esperé un rato.
Cuando me di la vuelta solo quedaba la chica, los otros tres se habían ido. Recogí mi libreta cerrada de la mesa, y salí de allí.
Descendí la escalinata que abría la biblioteca a la plaza arbolada, y me senté en uno de los últimos escalones.
Entonces me dí cuenta de algo, yo había dejado la libreta abierta, pero la había recogido cerrada. Con el corazón latiéndome desbocado, la abrí por la última página donde había estado dibujando, allí, entre mis bocetos había una nota doblada...
Por fin me he puesto al día!!!! me ha encantado esta iniciativa de cuento especial!!! más en Cuentacuentos Cuentacuentos 21Matar formaba parte de la naturaleza de Laura, pero lo había descubierto demasiado tarde.
Empecé a amarla nada más verla por primera vez, una noche en la ópera.
Era de una belleza más allá de todo canon estético, sobrenatural incluso, había algo en ella que me atraía igual que la luz a una pequeña polilla, y no saber qué era lo que me obsesionaba, hacía que la deseara más todavía.
Y ella lo sabía, me tentaba, me llamaba con una canción que nadie más que yo podía oír, me iba esclavizando un poco más cada vez que nuestras miradas se cruzaban, con cada mirada la cadena que me ataba a ella se acortaba, y yo en vez de temer esta dependencia que desarrollaba con una total desconocida, sentía nacer en mi una dicha que me nublaba todavía más la razón.
Como un sediento me iba arrastrando hacia la fuente que manaba de ella, ávido de algo que sabía que podría ofrecerme sin temer las trampas que podría esconder.
Empecé a dormir poco, y a pasarme las noches recorriendo la ciudad con la esperanza de volver a verla, y ella, cada madrugada me ofrecía unos fugaces momentos, sabiendo que cada vez necesitaría más su presencia.
Con el tiempo empecé a observar en ella cosas extrañas, pero que mi mente enferma de amor no quería analizar.
Nunca la veía rodeada de las mismas personas más de dos noches, y en algunas ocasiones sus fugaces compañeros no volvían a ser vistos, esto último, más que extrañarme me reconfortaba, no podía soportar que otros tuviesen lo que yo ardía en deseos de poseer.
Nunca hablamos, porque nunca estuvimos lo suficientemente cerca, yo me acercaba ignorando todo lo que nos rodeaba, y ella me observaba con una extraña expresión en sus ojos, pero se desvanecía antes de que llegase a su lado.
A pesar de todo yo sabía que me deseaba, tanto o más que yo a ella, lo veía en sus ojos, y en su boca, en su forma de mirarme con una voracidad que no había notado en ninguna mujer, y que a pesar de asustarme un poco, despertaba una primitiva expectativa en lo más hondo de mi.
Este juego de seducción prosiguió unas cuantas semanas, haciéndoseme cada vez más insoportable no poder tocar su piel, que en la distancia me imaginaba suave y aterciopelada, de tan pálida que era.
Hasta que una noche, caminando como un demente por una calle desierta y oscura noté como una presencia me acechaba.
Debería haberme sentido aterrorizado, puesto que notaba como los pelillos de la nuca se me erizaban, y como mi cuerpo se tensaba, pero lejos de salir corriedo, me detuve y le dije a quien fuese, "te estoy esperando".
Y una voz a dulce como la miel y antigua como el tiempo me susurró en el cuello "por supuesto, pero yo a ti te espero desde hace mucho más".
Llega con casi dos semanas de retraso... culpa mía... más en Cuentacuentos 1月14日 Cuentacuentos 20A veces mi alegría se convierte en desgracia, como si todos los hados del mundo se confabulasen en mi contra, y lo que en un momento dado me hacía saltar de alegría, en un abrir y cerrar de ojos se marchitaba y moría dejándome en el alma el regusto amargo de la pérdida.
Dicen los que leen mis libros que tengo un don para expresar la desesperación que asola a las personas en determinadas situaciones. Lo que ellos no saben es que ese no es un don con el que haya nacido, sino que me he visto obligada a aprenderlo a lo largo de mi existencia.
Una detrás de otra las desgracias se han abatido sobre mí, y lo curioso es que de cada emboscada que la vida me ha preparado, en vez de quedar derrotada y en ruínas he renacido más fuerte y con más determinación para seguir adelante.
Muchas veces he pensado que no podría seguir, que el camino se estaba haciendo demasiado arduo y difícil para unos pies tan maltrechos como los míos, y sin embargo, sacando fuerzas de donde otros no tendrían más que lágrimas he continuado el viaje.
Mi piel se endureció con amargura, mi corazón se parapetó tras un muro, y afronté el destino como éste me obligó a hacerlo, no esperando nada bueno por temor a la horrible forma en la que me sería arrebatado.
Ahogué la soledad con palabras que se abrieron camino en los corazones de cientos de desconocidos que alababan mis obras, ignorantes de la sangre y el dolor que me había costado cada letra.
Y ahora, en medio de este túnel de luz que por lo visto es el último tramo de mi viaje, solo puedo pensar en una cosa... en lo feliz que me haría poder enseñarle el dedo corazón bien levantado al guionista que escribió mi vida, porque finalmente, la última palabra y el punto final lo he colocado yo. 1月11日 El Nomadic MuseumHablando de Arquitectura con un buen amigo, he redescubierto un proyecto que ya hace unos meses me fascinó, y es el Nomadic Museum, obra de Shigeru Ban, un arquitecto japonés, que tiene otros proyectos para mí muy interesantes donde experimenta con tubos de papel (digamos carretes de bobinas de tela, o similares) y otros materiales reciclados para construir de forma rápida y económica viviendas en caso de desastres tipo terremotos (que en Japón son muy frecuentes). Además de otras estructuras más complejas: En el link de la foto un poco de como proyecta y la forma de hacer las maquetas, aunque está en francés El Nomadic Museum es una estructura temporal (si aunque no lo parezca) diseñada por el popular arquitecto Shigeru Ban para albergar Ashes and Snow de Gregory Colbert. Se ha construido con 152 contenedores de carga de acero (vamos de los que se transportan en barcos enormes para llevar desde patitos de goma hasta toneladas de vaqueros), apilados a una altura de unos 10 metros y combinados con materiales reciclables y reutilizables para formar los elementos de la estructura (y también de la fachada formando un mosaico de colores impresionante). El diseño del edificio evoca el viaje de la exposición, dado que se traslada a distintos puertos del mundo (supongo que también en barco, porque si no, a ver como transportas 152 contenedores).
Ahhhh, y por lo que he entendido, en cada enclave donde se monta, el museo puede variar su forma, con lo que además de ser nómada en cada ciudad será más o menos grande y tendrá una forma u otra.
Entras a través de una pasarela a ras de suelo de madera, con franjas a los lados llenas de piedrecillas, sobre las que se cuelgan las obras expuestas, mediante cables finos y bielas, entre las columnas (que por cierto son de cartón) que sostienen cerchas. Dividir con estos dos pavimentos hace que se cree una linea divisoria no solo física, sino visual entre el espacio público, el pasillo, y el espacio místico, donde "flotan" las imágenes sin enmarcar. Por encima, a 12 metros del suelo, una cortina hecha a mano con un millón de bolsas de té prensadas de Sri Lanka, ¿no suena espectacular?
El Nomadic Museum se construyó por primera vez en Nueva York, antes de trasladarse a Santa Mónica. Se desmonta y se vuelve a construir a lo largo del periplo de Ashes and Snow por otros lugares de Estados Unidos, Sudamérica, Asia y Europa. Estoy deseando que decidan hacer una visitilla por España y tener dinerito en el bote para poder ir a verlo. En cuanto a las obras expuestas:
La exposición incluye más de 100 obras de arte fotográficas a gran escala, una película de una hora y dos películas haiku de nueve minutos. Ninguna de las imágenes se ha manipulado de forma digital para aparecer en collage o superpuestas. Registran lo que el artista vio a través del objetivo de su cámara. Mientras que Colbert utiliza cámaras con película y fotogramas, las imágenes no son fotogramas de la película. Los trabajos fotográficos de soporte mezclado combinan los tonos ámbar y sepia en un proceso encaústico sobre papel japonés hecho a mano. Las obras de arte, de aproximadamente un metro y medio por dos y medio, se montan sin ningún texto explicativo, fomentando una interacción abierta con las imágenes.
Es decir, caminando por un pasillo de madera, con una estructura hecha de papel, paredes de containers reciclados, e imágenes espectaculares rodeándote... solo de pensarlo... se me hace la boca agua. Ah! y en un capítulo de "Law & Order" de la NBC se pasan por el museo, jejeje. Información: http://www.nyc-architecture.com/CHE/CHE-037.htm http://www.arcspace.com/exhibitions/colbert/nomadic.html http://www.ashesandsnow.org/es/index.php
|
|
|